¿POR QUÉ TU BEBÉ RECIÉN NACIDO TIENE QUE VISITARSE CON UN FISIOTERAPEUTA Y OSTEÓPATA PEDIÁTRICO?

La PREVENCIÓN en el recién nacido es muy importante. Todos los bebés deberían hacer una visita de fisioterapia y osteopatía pediátrica a los 15 días de vida, para así detectar cualquier anomalía que se haya producido en el útero o en el parto.

¿Qué podemos prevenir con una primera visita de osteopatía y fisioterapia?

Principalmente después de las primeras semanas de vida el fisioterapeuta pediátrico debe controlar las consecuencias que ha sufrido el bebé en el parto.

En el útero, en las últimas semanas del embarazo, el bebé difícilmente se puede mover, tiene menos espacio. En función del tamaño de su cordón podrá moverse con más facilidad o va a tener que mantener una misma posición hasta el momento del parto.

El parto es el momento en el que mamá y bebé van a vivir sensaciones intensas. Según las horas que dure el parto, el bebé puede sufrir si la fase dilatación y de descenso no van de la mano. No siempre es como nos imaginamos. Puede ser un parto vaginal sin instrumentalización, un parto instrumentalizado, utilizando fórceps o ventosas, o una cesárea.

La prevención en el recién nacido va a servir para controlar aquellas patologías que son consecuencia del parto por ejemplo la plagiocefalia infantil. Podemos detectar una torticolis congénita o dificultades en girar la cabeza de manera precoz que con el paso de las semanas puede desencadenar en más problemas.

Sea cual sea el tipo de parto, todos los bebés deberían hacer una valoración con una fisioterapeuta y osteópata especializado en pediatría.

¿Por qué a los 15 días?

Las primeras dos semanas del bebé son de adaptación, igual que para las familias. En esos días cualquier hematoma producido en el parto o si la cabeza ha sufrido en el momento de dar a luz, deberían haberse solucionado. Si no es así, el recién nacido debería recibir tratamiento para prevenir aquellas secuelas que puedan quedar.

La detección de patologías como la torticolis congénita o un hematoma subdural pueden ocasionar consecuencias en su desarrollo. Con una primera visita de osteopatía infantil podremos controlar el proceso evolutivo del bebé.

El cuerpo de los recién nacidos es muy agradecido al tratamiento. En una o dos sesiones podemos solucionar muchos problemas, su cuerpo esta dispuesto a reabsorber cualquier disfunción si recibe el estímulo correcto y así prevenir problemas en un futuro.

¿Qué se puede valorar en una visita precoz de fisioterapia y osteopatía pediátrica?

La clave será conocer cómo han ido estos primeros días de vida en la familia. La adaptación del recién nacido resulta ser clave para su desarrollo, por eso la entrevista con la familia será importante. En segundo termino observaremos algunos de los siguientes problemas:

  • Dificultades de agarre al pecho. Estos deberían solucionarse a las 24 – 48 horas de vida, para poder garantizar una buena lactancia.
  • Mala succión. En función de la posición de la barbilla del bebé o debilidad muscular en la boca el bebé puede hacer una mala succión.
  • Irritabilidad. Bebés que están a la defensiva.
  • Problemas intestinales. Dificultades para ir de vientre.
  • Aplanamientos de la cabeza. Ya sea por mal posición uterina, torticolis congénita o utilización de fórceps en el parto.

Los pediatras muchas veces no tienen el tiempo suficiente para entrar en detalles, por eso el fisioterapeuta y osteópata infantil dedicamos el tiempo necesario en hacer una buena exploración al bebé y a conocer a las familias. Os ayudamos a resolver cualquier duda que os pueda surgir y si es necesario os damos pautas para seguir en casa.